De la mano de Lola Ferrer y Fernando Silla, docentes responsables del área de ecología de la Universidad de Salamanca, los alumnos de la asignatura de Redacción y Ejecución de proyectos de Biología, nos visitaron los días viernes 19 y sábado 20 en el Centro de Iniciativas ambientales para conocer el proyecto de recuperación de las graveras Alzasa y Almenara y la conversión realizada en la finca.
Un total de 82 alumnos que realizan el cuarto y último año de Grado de Biología. Además de conocer el proyecto, nuestros técnicos le mostraron el aspecto que presentan estos días las lagunas y los bosquetes, plenamente otoñal, y les fueron comentando cómo es la manera de trabajar con distintos grupos de destinatarios que nos visitan habitualmente el centro.
No podíamos dejar de animarles a que participen en nuestras actividades y qué valoren la educación ambiental como salida profesional. Por eso, la Facultad de Biología mantiene desde años la posibilidad de realizar un programa de prácticas a los alumnos en el último año de formación.
Esperamos que las nuevas generaciones de biólogos continúen con la labor que desde hace décadas se mantiene en favor de la conservación del medio a través de la concienciación ambiental en nuestra sociedad.
lunes, 22 de octubre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
Dineros del fútbol, dineros de la ciencia
Un país en el
que los grandes equipos de fútbol tienen más presupuesto que los grandes
equipos de investigación, un país donde el IVA del fútbol es del 10 % y el de
la cultura es el 21 %, dicho país tiene un problema de visión, estrategia y
sensatez. Sólo hay que pensar en el número de personas que viven gracias al
fútbol y gracias a la ciencia. En el primer caso no dudo de que haya un gran
número de puestos de trabajo en juego al margen de sueldos estratosféricos de
estrellitas de temporada, televisiones, magnates e intermediarios. Gracias al esférico trabajan y viven miles de
personas. Pero gracias a la ciencia vivimos todos – de sus avances y
descubrimientos - y trabaja también un
gran número de gente entre científicos, empresas, contratas, patentes y
becarios.
En esta época
de evitar las mamandurrias lo primero que hay que saber hacer es seleccionar y
jerarquizar. No voy a entrar en la salmodia necesaria de no recortar en
sanidad, aunque sí me gustaría que los grandes decisores de la política
trasladaran su lugar habitual de vivienda por ejemplo a los Arribes de Duero,
para que vieran desde la realidad la necesidad de las urgencias. Entraré de lleno
en los aspectos relacionados con la educación, tanto en conocimientos como en
valores.
Formarse de
manera integral, capacitarse para utilizar esos conocimientos y estar dotado de
una escala de valores que te hagan una buena persona es una herramienta
fundamental para sobrevivir en este día a día. Si esto no se produce o se poda
alguna de las tres patas de este principio planteado, la persona se encontrará
con taras. Los aspectos del conocimiento los tenemos claros, pero lo de los
valores y las actitudes… Fíjense sino en los ejemplos profesionales y éticos
que aparecen por la pantalla de televisión, ese hermano mayor que todos los
mozos tienen reverenciado.
Si sus ídolos
son futbolistas o entrenadores mal educados, orgullos y tremendamente ricos,
mal vamos. Menos mal que nos queda Vicente del Bosque, profesional, con patrimonio
pero persona modesta y del barrio
Garrido. Nuestros jóvenes conocen perfectamente a Messi, Ronaldo, Cañizares o
Casillas, pero no tienen las más remota
idea de quién es Eugenio Santos o Mariano Barbacid. Estos dos últimos señores, por si acaso, son parte
de la élite investigadora cuyo trabajo beneficia y beneficiará a nosotros, a
nuestros amigos y a nuestros familiares en la lucha contra el cáncer.
Si no formamos
bien a nuestros jóvenes, si su educación no va orientada a tener también una
vocación científica, nos estaremos equivocando. Cuando nos preguntamos hasta la
saciedad sobre la clase de mundo que dejaremos a nuestros hijos, empiezo a
pensar que tiene razón Leopoldo Abadía al dar la vuelta a la pregunta e
interrogarse ¿Qué clase de hijos dejaremos a este mundo?
lunes, 15 de octubre de 2012
Ecocultura 2012, apicultura y horticultura para los más pequeños
Y es que de nuevo este año, hemos podido participar en Ecocultura, la IX Feria Hispanolusa de productos ecológicos, celebrada este pasado fin de semana en Zamora. Los técnicos de la Fundación han realizado durante los tres días talleres de educación ambiental cuyo objetivo estaba en dar a conocer la importancia de los cultivos ecológicos en nuestra región, la variedad de cultivos hortícolas y descubrir la fauna auxiliar que un huerto necesita sin echar mano de los productos fitosanitarios.
| Zona habilitada para la realización de los talleres |
| Conocer los logos de la certificación de los productos ecológicos era uno de los cometidos. |
Este año, la apicultura ha sido la protagonista de la feria, por lo que los más de 815 participantes de entre 3 y 12 años que nos han visitado también han recordado desde cómo se obtiene la miel hasta talleres de etnobotánica para conocer los usos de las plantas silvestres y aromáticas de nuestras comarcas.
| Con tres años se requiere un poco de ayuda para decorar nuestra obra de arte |
| Los más pequeños disponían de un huerto donde plantar cultivos de temporada |
Agradecemos la confianza depositada por parte de Diputación de Zamora en nuestra entidad para realizar los talleres de educación y sensibilización ambiental siendo éste el quinto año en el que intervenimos. Esperamos poder asistir en próximas ediciones y trabajar en la conservación de nuestra comunidad.
| Participantes de infantil decoran un mural sobre las abejas y la apicultura |
| Descubriendo insectos polinizadores del huerto |
martes, 9 de octubre de 2012
Futuros gestores de programas de voluntariado en Espacio Joven
El dos de Octubre hemos comenzado a impartir el curso "Gestión y desarrollo de programas de Voluntariado Ambiental" en las instalaciones de Espacio Joven, pertenecientes al Ayuntamiento de Salamanca.
Este curso guiará a 25 jóvenes en las pautas de trabajo a seguir en la correcta ejecución de diferentes tipos de voluntariado ambiental.
Esperamos que estas 40 horas de formación sirvan para formar a buenos gestores de proyectos, capaces de organizar y ejecutar interesantes iniciativas en el futuro.
Para ello, impartimos sesiones teórico-prácticas en las que, a partir de los contenidos explicados, los participantes, diseñan, debaten y consensúan sus propias actividades.
Deseamos sea un curso muy productivo para todos, docentes y alumnos, esperando que el día 22 de octubre, fecha de finalización el mismo, obtengamos grandes resultados.
lunes, 8 de octubre de 2012
Conservas y huertos en tiempos de crisis
Pronto vendrán las heladas y las
hortalizas de verano darán paso a las del otoño e invierno. La primera helada
que venga se llevará por delante gran parte de las plantas de las que nos hemos
alimentado en el estío, con lo que habrá que quitar a manos llenas tomates
verdes y maduros, pimientos, calabacines y demás viandas. Cuando esto ocurra
habrá que embotar para que no se pierda lo trabajado, y muchos conocemos poco
de este campo de las conservas.
Siempre he repetido las mismas
fórmulas que no son muy creativas, así que este fin de semana he tratado de
poner remedio al poco conocimiento que tenía del mundo de las conservas. De la
mano de Salomé Casado y Julián Pérez, dos profesionales del
Centro Zahoz de Cepeda dedicado a la etnobotánica y conservación de
agrodiversidad, hemos aprendido las distintas técnicas de la conservación
elaborando más de quince recetas. Y digo hemos, porque estábamos catorce
hortelanos motivados como alumnos en el Alberge de Endrinal, llevado por los
amigos de Balata. La verdad que hemos salido más motivados aún de lo que
veníamos con este mundillo. Les podré el estómago a rugir con algunas de las
combinaciones: mermelada de calabaza y almendras, dulce de pimientos, paté de
berenjena, chutney de manzana, cabello de ángel…En fin, una provocación para
las almas creativas en la cocina y una solución rentable para comer hortalizas
en los meses fríos, cuando los huertos están produciendo otras verduras.
Esta costumbre, bastante olvidada
de saber conservar para aprovechar el resto del año, se ha perdido en gran
parte y son ya pocas las personas que lo hace en los pueblos. Antes no es que
fuera lógico hacerlas sino que era necesario, pues formaba parte de las
estrategias económicas para subsistir con pocos medios y comer sano, no lo
olvidemos. Pero ahora todo lo compramos hecho y la calidad no es comparable.
Aunque de nuevo la endemoniada crisis nos va a actualizar estas tradicionales
maneras de hacer. Recuperar los huertos y el procesado de sus frutos ya lo
están poniendo en práctica ayuntamientos como Monterrubio de la Armuña y Santa
Marta, con agradecida aceptación de sus vecinos; o el Banco de Huertos de
Sierra de Francia y Sierra de Béjar de la Asociación de Agricultura de Montaña,
que presta terrenos a quien necesite cultivarlos, cedidos por quien no los
aprovecha.
No puedo pues por menos que
alegrarme de la propuesta de Carbajosa
de la Sagrada de poner en funcionamiento 75 huertos para dar apoyo a las
familias en situaciones más débiles. Es una acción necesaria donde se mezcla la
ayuda en la economía diaria y la alimentación sana. Y más sana y económica será
aún para quien cultive en ecológico, no teniendo que comprar químicos
sintetizados de manera artificial, que lo que solucionan por un lado lo
fastidian por otro. Mis más sinceras felicitaciones a los proponentes y ánimo a
los futuros hortelanos.
No quiero concluir sin un breve comentario.
En los últimos años, cuando he participado en coloquios o charlas en relación a
la cultura ambiental, muchos de los que trasmitíamos nuestros conocimientos
hemos vaticinado que el modelo de sociedad de consumo y deuda en el que
vivíamos tenía el camino corto. Cuando en dichas sesiones comentábamos que
llegaría el día en que los huertos familiares se podrían de nuevo en uso, los
comentarios de parte de los asistentes han ido de la mofa a la descalificación.
Pues bien, la crisis que nos atropella
nos ha dado por desgracia la razón, y creo que esta época de las consecuencias en las que vivimos nos depara más retornos
a los usos de los abuelos. Tiempo al tiempo.
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