Mostrando entradas con la etiqueta asociación ZOES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asociación ZOES. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de octubre de 2014

Por una Plaza del Oeste peatonal



El Barrio del Oeste tiene un largo curriculum de retos y logros. Muchos recordarán sus luchas “por salir del barro”, cuando las calles no estaban asfaltadas y los día de lluvia lo convertían en un campo de batalla de la I Guerra Mundial. Otros tantos pueden rememorar el origen del rastro de Salamanca, cuando lo iniciaron sus vecinos montando los primeros puestos. Luego se convertiría en un fenómeno de masas que saturaría las calles y obligaría a desplazarlo.

También se da otro hecho de referencia como fue la colocación del primer contenedor de papel y la primera campaña de separación en origen en el año 90, en la que estuvimos implicados unos pocos voluntarios.

Enumerar por tanto la secuencia de éxitos nos llevaría un buen rato hasta llegar a hoy, hasta estos meses, hasta el último año donde de nuevo el barrio se regenera. Envidiable y loable.

La metamorfosis del paisaje urbano está siendo espectacular. Y utilizo con intención la palabra metamorfosis pues los edificios, paredes, puertas…en fin, el decorado de edificaciones varias se ha transformado en una galería al aire libre, en escenarios para la música o infinidad de actividades multiculturales.

[Img #119568]
Es difícil seguir el ritmo a todo lo que sucede. Uno puede hacerse una idea rápida y sintética entrando en el perfil de Facebook de ZOES. Allí vera cómo se dinamiza económica, social y culturalmente un barrio. Destaco el aspecto económico, ya que los empresarios de la zona se están moviendo cómo uno más para dar vida a sus negocios y, a la vez, se están abriendo otros nuevos, más loable aun. Destaco el caso de mi amigo de infancia Paco Romo, que reabre el Bar el Malabar convertido en cita de música en directo. Apuesta por un barrio y no por el centro de la ciudad… eso es emprender.

No sé hacia dónde evolucionará este viento, pero cada vez son más los universitarios que quieren vivir en la zona por su vitalidad, y uno se empieza a encontrar turistas visitando los edificios engalanados de arte altruista. Creo que es necesario incluir este recurso cultural dentro de las ofertas de turismo de la ciudad, orientado a visitantes que quieren nuevas experiencias.

Cierro estas líneas con una propuesta que puede chocar: la peatonalización de la Plaza del Oeste. Con todos los problemas que puede generar de reordenación del tráfico, es a mi modo de ver un paso más en la calidad de vida del barrio. Sin ningún otro espacio abierto, sin zonas verdes, sin respiraderos de tranquilidad, convertirla en una auténtica plaza pública, del público de los vecinos, ágora de conversación y sosiego, sería una mejora sustancial, a mi modo de ver, de la convivencia. Por supuesto contando con el consenso y opinión de los vecinos del barrio, que son los actores de esta agradable historia.

En síntesis, hay que seguir mirando a este barrio, a las gentes que lo mueven que son muchos. Todos ellos representados por Inma Cid, mujer comprometida y cara visible del barrio que es la imagen de todas y todos los que están haciendo realidad un proyecto. Felicidades y a seguir.






miércoles, 26 de marzo de 2014

EL TIEMPO NOS DA LA RAZÓN



Hace 22 Años y 5 días un grupo de voluntarios conseguimos que se colocara el primer contenedor de papel en Salamanca. Entonces trabajaba como voluntario en el Grupo Scout Carrick ubicado en el Barrio del Oeste bajo el abrigo de los locales de la comprometida Asociación ZOES.

Para ubicar este hecho en un contexto histórico, entonces en Salamanca sólo había un contenedor único en el que se vertían todos los residuos y terminaban el Vertedero de Villamayor clausurado hace años.

Pues bien, ese grupo de humanos comprometidos (hogaño treinteañeros y cuarentones, antaño alolescentes) organizamos durante un año un sistema de recogida de papel muy simple. Cada sábado de fin de de mes los vecinos sacaban al portal de su edificio sus “paquetes de papel” al descansillo de sus casas y nosotros recogíamos la carga y la montábamos en una furgoneta alquilada. El amigo Alfonso de la Lastra tenía carné de conducir y pilotaba el vehículo.



Vendíamos el papel a un trapero y con el dinero que sacábamos pagábamos la furgoneta.

Coincidió entonces que se creaba la figura de Técnico de Educación Ambiental en la Junta de Castilla y León. La persona que tomó esa responsabilidad fue Juan Manuel Velasco , hoy director del Parque Natural de Batuecas.

Él nos ofreció organizar el 21 de marzo de 1993 el Día del Árbol. Le metimos un matiz de progreso en la celebración, pues decidimos convertirlo en una campaña de concienciación a la selección del pale como vía de conservación de los bosques.

Organizamos una gran recogida de papel en la Plaza del Oeste pidiéndole a Julio, empresario de los residuos de PRENSAL, que colocara su contenedor piloto de papel en la plaza. Pensamos que era impensable llenar aquel contenedor de 5 m cúbitos (creo). La respuesta de aquel día de los vecinos fue apoteósica y terminamos pidiéndole que trajera la caja de un camión. Terminamos el día con 12 toneladas de papel.

Aquel hecho llegó al Ayuntamiento de Salamanca con Jesús Málaga de Alcalde de Salamanca y José María Francia de Concejal de Medio Ambiente.

Hubo un cómplice, denostado entonces, que fue Luís Enrique Espinoza, ecologista bravo que sabía que cuál era el camino.

Hubo otro, que es un krack en el anonimato D. José Luís Fernández Campos, al que nadie es capaz de poner en mayúsculas su trabajo constante desde el Área de Juventud de la Junta de Castilla y León y que sufrió su compromiso personal (qué disgustos te he dado amigo todo esto, GRACIAS).



Hoy, 22 años y 5 días después, la separación en origen de los residuos es una realidad en las calles de mi Salamanca.

Hoy, 22 años y 5 días después, el local donde montamos en paralelo el primer vivero vecinal de árboles, salido de una escombrera, se ha convertido en un huero urbano del Colectivo Bellotero (anda que no sacamos escombros de ese rincón olvidado).

Entonces aprendí la fuerza de los vecinos, con el aprendizaje de Inmaculada Cid y Antonio Calvo.

Hoy, 22 años y 5 días después, me siento agradecido. A día de hoy, la Fundación Tormes – EB, para la que trabajo es la responsable del Plan de Comunicación del Centro de Tratamiento de Residuos de Salamanca.

Imaginaros, en medio de este hastío y desmotivación que nos inunda, recibir los recortes de prensa de aquella época. Me llegó anoche de la mano de uno de los voluntarios quinceañeros que terminó convirtiéndose en uno de mis mejores amigos y padrino de mi boda: Óscar García Sas.

Perdonarme el ejercicio de ego y autocomplacencia. Ahora me siento fuerte porque no estoy sólo. Seguimos trabajando para generar nuevos cambios sociales, ambientales y educativos con mis compañeros: Carlos de Tapia (mi hermano), Rebeca Martín Castilla, Marina Martín, Víctor Pérez y Luis “Umbelino”.

Gracias a todos, CON EL CORAZÓN EN LA MANO, gracias por enseñarme y hacer que me compremetiera.

No soy Justo si no meto en el saco a 5 personas que son mis padres intelectuales que me han marcado mi vida: D. Francisco Espinosa Barro (Presidente de la Fundación Tormes –EB), D. Joaquín Araujo (el mejor escritor de naturaleza que ha dado los siglos XX y XXI), Félix Rodríguez de la Fuente (vos, solo vos), José Ignacio Juanbeltz (ideólogo ejecutivo de la Educación Ambiental), y mi hermano, Carlos de Tapia (por todo). 



Gracias, gracias Manuela y Luna por aguantar y apoyar todo esto.

GRACIAS:

Raúl Isidro de Tapia Martín



P.D. : Y como otros plantaron para nos, y gozamos de su trabajo,

bueno es que nos, plantemos para nos,

y para los que nos vinieren.



Alonso de Herrera, Tratado de 1513 de Agricultura