martes, 3 de julio de 2012

¿Y si ardieran las sierras de Francia, Quilamas y Béjar?


Perdonen que parta de este supuesto, pero tras el descomunal incendio de Valencia es necesario pararse a pensar. En Valencia la estimación de superficie ardida presenta una horquilla entre 45.000 y 65.000 hectáreas, ya veremos en qué queda finalmente. Después de leer las dimensiones de este atentado contra el patrimonio natural y económico de la zona, he reflexionado sobre el efecto que tendría dicho despropósito sobre la provincia de Salamanca. El motivo de esta extrapolación reside en el hecho de haber estado recientemente en la zona y verla ahora teñida de luto. Un lugar con su turismo y su economía local, con un paisaje forestal desarrollado y que no se volverá a ver en 40 años, al menos.  


Si un fuego de estas magnitudes se hubiera centrado en las sierras abarcaría el poliedro que se cerraría entre los pueblos de Tamames, La Alberca, Béjar, Candelario, Guijuelo y Linares de Riofrío (fíjense en un mapa). Es decir, todos los pueblos que quedarán en el interior de este espacio tendrían su paisaje y economía calcinada. Para ser conscientes de lo que representaría hay que imaginarse la Alberca o Candelario sin turistas paseando y el verde del monte virado a una escala de grises. Los conjuntos históricos de la zona (San Martín, Miranda, Sequeros, y los dos pueblos citados) tendrían durante algunos lustros sus casas de turismo rural vacías, los restaurantes sin comensales (y con la crisis encima). La Casa del Parque de Batuecas – Sierra de Francia sería no menos que el reflejo de una historia natural que desapareció.



Pero vayamos un poco más allá. La Reserva de Caza de Batuecas no recibiría cazadores, a saberse qué reacción tendrían las cabras ante las llamas y los cotos de caza mayor de la zona se quedarían sin clientes. Las cerezas de Sotoserrano habrían sufrido daños irreparables, los olivos de Soleae y las cooperativas se quedarían sin aceite por un largo tiempo y el vacio de viñedos, reducido a muñones, haría peligrar a las 13 marcas acogidas bajo la figura de la Denominación de Origen Protegida Sierra de Salamanca.

Creo que esta dantesta reflexión debe ser una llamada de atención sobre las inversiones - recortes en mantenimiento de montes, prevención de incendios y cuadrillas de extinción. Porque la excusa de la crisis no va a devolver ningún paisaje ni a regenerar economía rural alguna una vez ardida. Y cuando las barbas de tu vecino veas quemar

Alguno me tildará de pesimista, pero artículos como éste fueron publicados antes del accidente que sufrió Doñana denunciando el estado de la presa de las minas de Boliden Arpisa. Columnas como ésta avisaron del peligro de los petroleros monocasco antes de la locura del Prestige (cuyo juicio acaba de ser anunciado 10 años después).  Y voces de alarma sonaron hace meses en Valencia y otras autonomías sobre la falta de medios a la hora de enfrentarse a este verano de sequía y altas temperaturas. Mis colegas de profesión con cargos de relevancia en la comunidad valenciana (Jefes de Área de Espacios Naturales, directores de empresas públicas forestales…) me confesaron, hace a penas un mes, que sus superiores de cargo electo estaban rezando para que no sucediera nada gordo pues eran conscientes de que el recorte había sido temerario.

Que nuestros responsables ambientales sean muy conscientes de la ruina que se provocaría a la maltrecha economía rural si se desencadena un fuego de los históricos. Será necesario que hosteleros, restauradores y población estén ojo avizor para tocar las campanas a fuego a la menor columna de humo. 

2 comentarios:

Rubén García dijo...

Hola soy Rubén, el amigo de Óscar, Mario Cea y los fotografos.
Anteayer fuí con la bici desde Salamanca con un amiguete a ver los comederos de las aves, lo de la gineta y a ver como andaban los limicolas.
Vi a Raúl enseñando a tirar con arco a unos chavales... Pero como estaba muy ocupado no quise interrumpirle.
Mi compañero se quedó impresionado de lo bonito que está aquella zona y además tuvimos el placer de ver un pájaro moscón en el mirador.

Un saludo de Rubén.

José María Ruiz dijo...

Muy de acuerdo con todo lo que dices, pero soy pesimista y creo que a los responsables políticos poco les importan todas esas repercusiones, sobretodo con las repercusiones electorales que suele tener (más bien ninguna) porque seguirán los mismos pase lo que pase. Además siempre piensan que es más importante el figurar y gastarse muchos millones de euros en medios aereos (por poner un ejemplo) que emplear todos esos dinerales en trabajos selvícolas, medidas preventivas y de concienciación que son mucho más efectfivas y que hacen que el monte sea rentable, por lo que directamente reducimos los incendios y no solo invertimos en como extinguirlos...